Las calles están de fiesta, se escucha el crepitar del fuego desatado de la fe, la música estremece los cuerpos y entre abrazos y buenas intenciones todos aspiran que al dia siguiente el mundo amanezca lleno de paz y armonía, el espíritu moldeado por siglos se vuelve tangible haciendo que hasta los mas escépticos bailen al son de un nacimiento y de las doce campanadas, suele recomendarse ofrecer felices fiestas, sonreír y disfrutar, si, con mis mejores intenciones para todos